El 7 de mayo, India conmemoró el primer aniversario de la Operación Sindoor, una acción en ejercicio de su derecho a defenderse del terrorismo y a disuadir los ataques terroristas transfronterizos. El 22 de abril de 2025, en Pahalgam, India sufrió el peor atentado terrorista en términos de víctimas civiles desde los ataques de Bombay del 26 de noviembre de 2008. Terroristas pakistaníes y entrenados en Pakistán, pertenecientes a Lashkar-e-Taiba, perpetraron un brutal ataque contra turistas en Pahalgam, en Jammu y Cachemira (India). Asesinaron a 26 personas, entre ellas 25 ciudadanos indios y un ciudadano nepalí, en un acto de extrema barbarie. Un grupo denominado The Resistance Front (TRF), que actúa como pantalla de la organización terrorista pakistaní Lashkar-e-Taiba —proscrita por la ONU y designada por el Departamento de Estado de Estados Unidos como organización terrorista extranjera— reivindicó en dos ocasiones la autoría del atentado.
India respondió con la Operación Sindoor mediante ataques medidos, no escalatorios, precisos, proporcionados y decisivos, centrados en desmantelar infraestructuras terroristas en Pakistán y en la Jammu y Cachemira ocupada por Pakistán. No se atacaron instalaciones militares pakistaníes; únicamente se golpearon nodos terroristas con un historial bien documentado de vínculos con grupos y terroristas antiindios (Jaish-e-Mohammad y Lashkar-e-Taiba) con base en Pakistán.
Aunque India había dejado claro a Pakistán que respondería adecuadamente a cualquier provocación, Pakistán lanzó ataques dirigidos contra zonas militares y civiles indias, causando varias víctimas mortales. India no tuvo más opción que responder. Las Fuerzas Armadas indias lanzaron ataques de represalia contra importantes bases de la Fuerza Aérea de Pakistán (PAF). Posteriormente, la moral de los partidarios del terrorismo en Pakistán, incluido el estamento militar, quedó quebrada y el director general de Operaciones Militares pakistaní se puso en contacto con su homólogo indio solicitando el cese de los disparos y de las actividades militares.
Como afirmó el primer ministro de India, S.E. Narendra Modi: “La Operación Sindoor representa una triple dimensión de la política, la determinación y la capacidad decisiva de India. Cuando el sindoor de nuestras hermanas e hijas fue borrado, aplastamos a los terroristas en sus escondites”. El primer ministro Modi también dejó claro que “si se produce otro atentado terrorista, India responderá, y será una respuesta decisiva”.
España también ha sufrido el azote del terrorismo. Aunque el grupo terrorista más conocido, ETA, puso fin a sus actividades en 2011, España sigue enfrentándose a la amenaza del yihadismo, al igual que India. El 11 de marzo de 2004, células terroristas vinculadas a Al Qaeda perpetraron la mayor masacre terrorista de la historia de España con los atentados contra cuatro trenes en la estación madrileña de Atocha.
Tras la Operación Sindoor, una delegación parlamentaria multipartidista visitó España en mayo de 2025. La delegación se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores de España, S.E. José Manuel Albares, para abordar la respuesta de India al terrorismo y las formas de combatir eficazmente esta amenaza en todas sus manifestaciones. Asimismo, mantuvo encuentros con destacados miembros de la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado para promover la cooperación en la lucha contra el terrorismo.
Durante la visita a India del presidente del Gobierno de España, S.E. Pedro Sánchez, en febrero de 2026, el presidente Sánchez y el primer ministro Modi reiteraron su firme condena del terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, y subrayaron la necesidad de reforzar la cooperación internacional para combatirlo.
La Operación Sindoor ha marcado un nuevo referente en la lucha de India contra el terrorismo transfronterizo y ha establecido una nueva realidad. India responderá de forma contundente a los atentados terroristas según sus propios términos. India actuará con firmeza allí donde surjan las raíces del terrorismo. En segundo lugar, India no tolerará ningún chantaje nuclear. India golpeará con precisión y contundencia los refugios terroristas. En tercer lugar, India no distinguirá entre el Gobierno que patrocina el terrorismo y los cerebros que lo dirigen.
El sufrimiento causado a la humanidad por el terrorismo nos recuerda la necesidad de actuar de forma firme y colectiva para combatirlo en todas sus formas. El terrorismo constituye una amenaza existencial para la paz y la seguridad internacionales. No conoce fronteras, nacionalidades ni razas, y representa un desafío que la comunidad internacional debe afrontar unida.